miércoles, 6 de mayo de 2009






Como ya he comentado anteriormente poco ha cambiado. La imágen pudiera perfectamente perderse en el tiempo. Ló único que diferencia una y otra es un siglo.

Esta pegatina, rescatada de los anales de la historia del sindicalismo en la guardia civil, ya que ni siquiera existía el derecho a asociación, narra y describe perfectamente la situación por la que atravesaban aquellos cuyos mensajes a la población civil eran los siguientes: "La Constitución es cosa de todos".

Un siglo después la Constitución, NO sigue siendo cosa de todos. Mientras que cualquier ciudadano se manifiesta pacíficamente, los guardias civiles siguen siendo expedientados, sancionando no sólo a los guardias civiles, sino a sus familias. Siguen teniendo restringidos derechos esenciales para cualquier ciudadano. Lo curioso del tema, es que a todo el mundo se le llena la boca y no pierde el tiempo en alabanzas para los miembros de esta institución, sin embargo la realidad es otra muy distinta. Aquellos que tienen el poder de cambiar, no se atreven y los que no tienen el poder, les da miedo. La realidad es que nadie se atreve a partir un melón tan dulce y prefieren ver como se va pudriendo poco a poco, mientras los guardias civiles siguen sumidos en una discriminación, que pudiera definirse como anacrónica e irreal, para el trabajo que desarrollan.

A lo largo de mis andanzas por el mundo pseudo-sindico-asociativo (como así podría definirlo algún destacado dirigente político), he podido observar como nadie ha tenido las agallas suficientes como para hacer cambiar de un modo suficientemente palpable, la situación por la que atraviesan los guardias civiles y sus familias. He podido escuchar a su vez todo tipo de comentarios al respecto y como es lógico, desde las más variopintas opciones políticas. Tanto es así, que algunas veces he llegado a confundir a conservadores con demócratas. A independentistas con "españolistas", etc. De hecho contaré un hecho real. Estando en dos reuniones diferentes, en fechas diferentes y políticos de signo muy diferentes, pude escuchar las mismas afirmaciones de ambos: "Es que la guardia civil, es la columna vertebral que sujeta a España...". Mi respuesta al primero fué clara: "solo conozco a un tal Hércules que sujetaba columnas y no me quiero ni imaginar, a nigún guardia civil de otra época, sujetando con el barbuquejo, las trinchas, la capa las columnas que sostienen el famoso "non plus ultra". Sin embargo la respuesta al segundo fué muy diferente: "disculpe que me haya quedado un poco absorto, pero le había confundido con uno de los políticos mas ultra-conservadores de esta País, sin embargo usted vende que es demócrata, por ello y como Dinio diría, sus palabras me confunden".

A su vez he aprendido como juegan algunos políticos, a algo tan antiguo como "EL INTERCAMBIO DE CROMOS". Yo te apoyo tu proposición de Ley (aunque me parezca vergonzosa) y tu me financias tal o cual Comunidad y me sueltas unos cuantos "milloncetes de euros". ¡Ahí es nada y máxime en esta época de crisis!.

Bueno, quería dejar estos pequeños matices de lo que es esta gran escuela y lo nóveles que somos todavía en ella, aunque ojo, a veces los niños se gradúan y acaban diplomados. Un saludo y hasta la próxima

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