miércoles, 20 de mayo de 2009

"He tenido un sueño"


Como diría Martin Luther King en el discurso que brindó en los escalones del monumento a Lincoln en Washington D.C.: "I have a dream".
Esta noche y una vez finalizada la sesión matutina del Consejo de la Guardia Civil, mi subconsciente me ha traicionado una vez más y ha dejado fluir mis más fervientes anhelos y deseos. Esta madrugada me he permitido la licencia de poder soñar. Quizá influido por la armonía con la que se ha desarrollado la sesión o quizá por ver un rayo de luz y esperanza entre tanta tormenta.
Hace años, un gran luchador, bajo cuya sombra simbólica nacimos los sindico-asociacionistas nos paramos, comenzó el movimiento reivindicativo en la Guardia Civil. Este importante movimiento se convirtió en un gran faro de esperanza para miles de guardias civiles que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio.
Pero 30 años después, debemos enfrentar el hecho trágico de que el guardia civil todavía no es un ciudadano con los mismos derechos que la propia Constitución proclama para el resto de los españoles. Treinta años después, la vida del guardia civil es todavía minada por la restricción de esos derechos discriminatorios que hacen que un guardia civil no pueda reclamar sus derechos económicos y laborales de igual forma que otro miembro de cualquier Cuerpo policial. Treinta años después, el guardia civil vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de derechos sociales. Treinta años después el guardia civil todavía languidece en los rincones de la sociedad española y se encuentra a sí mismo exiliado en el terreno laboral en su propia tierra.
Cuando los arquitectos de nuestra Nación escribieron las magníficas palabras de la Constitución, firmaban una promisoria nota de la que todo ciudadano español sería el heredero. Esta nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos inalienables de "Vida, Libertad y la búsqueda de la Felicidad".
Es obvio hoy que nuestra España ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color verde oliva. En vez de honrar su abnegada labor y los constantes padecimientos que estos ciudadanos han sufrido a lo largo de la historia, España dio al guardia civil, en el sentido más figurado, un cheque sin valor, que fue devuelto con el siguiente lema: "fondos insuficientes". Pero no debemos rehusar a creer que el banco de la justicia está quebrado. No debemos rehusar a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Entonces ha llegado el momento de que cobremos este cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.
En medio de este sueño, un sudor frío recorrió mi columna vertebral, con el recuerdo de tantos y tantos guardias civiles caídos en la lucha por la consecución de estos sueños. De pronto desperté, pero me sentí contento y feliz por haber podido acariciar, aunque fuese subconscientemente un profundo cambió en tan Benemérito Cuerpo.

Aunque parezca que mi estado somnoliento, pudiera haberme producido alucinaciones de un futuro prometedor, mi consciente me hizo reflexionar dándome cuenta de que algo si había empezado a cambiar y teníamos ante nosotros una llave que podía hacernos abrir unas puertas que anteriormente nunca hubiéramos soñado, aunque también entendí que había que dar un giro de 360 grados a los modelos asociacionistas anteriormente conocidos. Debíamos eliminar cualquier tipo de rencor pasado, teníamos que navegar por nuevos rumbos, tanto políticos como sociales, ya que si algo había comprendido en mi jornada matutina, es que un nuevo modelo se nos ofrecía de manera disimulada, dándonos a nosotros la opción de aferrarnos a él, o simplemente despreciarlo y anclarnos a un pasado caduco y obsoleto
Recuerda que tras la noche, vendrá una noche más larga, quiero que no me abandones, Nación mía al alba.

2 comentarios:

Alex dijo...

Hola compi, yo también sueño con la posibilidad del cambio, pero ciertamente ese cambio pasa primeramente por consolidar un modelo asociativo en condiciones, pues entre chupopteros, abrazafarolas y vividores del cuento asociativo estamos mas que apañados, en segundo lugar y una vez consolidado el modelo hay que ponerse la pilas y enfrentarse a la realidad mundana ... esperemos que para entonces tengamos años suficientes.
Te sigo compañero, me aburro leyendo chorradas varias en los foros marujas ¡¡a ver cuando cambia esta mierda de una puñetera vez!!

MIGUEL ANGEL LEZCANO dijo...

Por desgracia amigo, hay algunos que todavía prefieren mantener un cortijo, para no darse cuenta que esto ha evolucionado de una manera más rápida de lo que ellos esperaban y se están quedando atrás en este nuevo modelo, produciendo una parálisis cerebral en el movimiento asociativo