jueves, 25 de febrero de 2010

La democracia rehabilita con honores a los "valientes" militares de la UMD, ¿PARA CUANDO LOS GUARDIAS CIVILES?

Me gustaría dedicar mis palabras de una manera muy especial para aquellos guardias civiles que pertenecieron al Sindicato Clandestino de la Guardia Civil (SUGC). Los que no estuvieron allí, nunca podrán comprenderlo. Un saludo compañeros.

El pasado 17 de febrero de 2010, pude leer con profunda satisfacción y orgullo, una noticia del periódico “El país”, que decía lo siguiente:

La democracia rehabilita con honores a los "valientes" militares de la UMD

El asunto podía haberse zanjado con una declaración institucional o una reparación simbólica, pero la ministra de Defensa, Carme Chacón, quiso condecorarlos con la Cruz del Mérito Militar, porque ésa "es la recompensa tangible que todo militar espera tras la declaración de unos méritos". Y esos méritos, a su juicio, son incuestionables: los antiguos miembros de la Unión Militar Democrática (UMD), que se enfrentaron a la dictadura desde dentro del Ejército para impedir que ésta se perpetuara, eran unos "valientes que sabían muy bien a lo que se exponían y siguieron adelante".

El precio que pagaron fue alto: la cárcel y la expulsión en unos casos, la discriminación profesional en otros y el ostracismo en todos. "Treinta y cinco años es un plazo muy largo para saldar una deuda, demasiado largo para aquellos que no pueden vivir en este momento", reconoció Chacón, tras recordar a su difunto compañero Juli Busquets, fundador de la UMD y diputado socialista. "Este acto llega con mucho retraso, pero no por ello era menos necesario", insistió.

"Creo que el principal logro de la UMD fue dar aliento a quienes luchaban por la democracia desde asociaciones políticas, hacerles saber que dentro de las Fuerzas Armadas también había gente en esa lucha", explicó el coronel Luis Otero. Pasó un año en prisión pero, aun así, sostiene que "valió la pena".

Ayer le arroparon, entre otros, el presidente del Congreso, José Bono -que fue abogado de miembros de la UMD-, el magistrado del Supremo José Antonio Martín Pallín y diputados como Ciprià Ciscar y Gaspar Llamazares, además de los jefes de la cúpula militar, salvo el de Tierra, que excusó su ausencia.

Nada más “llenarme de orgullo y satisfacción” (como dirían algunos) dicha lectura, me sumí en una profunda tristeza, al comprobar sin embargo como los guardias civiles no corrían la misma suerte.

Como bien expresa una página de facebook, dedicada a la denominada “operación columna”, durante el mandato de Felipe González en el gobierno del PSOE, década de los 80 a 90, se produjo una feroz persecución contra todos aquellos guardias civiles, sospechosos de simpatizar y ser responsables del SINDICATO CLANDESTINO DE LA GUARDIA CIVIL (SUGC). Dichos guardias civiles, en plena era demócrata, sufrieron gravísimas consecuencias derivadas de su actividad pseudo-sindical. Muchos de ellos fueron expulsados después de sufrir condena, ser encerrados en prisiones militares, e incluso algunos fueron torturados y maltratados. Otros encerrados en hospitales psiquiatricos, y la mayoría de ellos fueron marcados en sus historiales profesionales, vetándoles en muchos casos para la práctica de sus actividades profesionales. Algunos aún siguen viviendo la marginación y el olvido de un Gobierno que ha sido capaz de elogiar la actividad asociativa de unos, mientras sanciona en plena era democrática a otros por realizar actividades sindicales, o incluso sigue marcando y lacerando sus actividades profesionales, sumiéndoles en diferentes tribunales médicos y psiquiátricos, que acaban en el retiro del Cuerpo en su gran mayoría, enmascarando en una enfermedad mental, el desarrollo y la defensa de los derechos de los guardias civiles, como pasaba en los años 90, en la época de Felipe González.

Recientemente se llevó al Congreso de los Diputados, una proposición no de Ley, para que readmitiesen a los guardias civiles expulsados, sin embargo el proceso es lento y mientras tanto muchos guardias civiles que han desarrollado actividades asociativas de marcado carácter social y que han podido ser inconveniente para el Cuerpo, siguen padeciendo el acoso y la vulneración de sus derechos constitucionales, amparándose en una mal entendido y nefastamente interpretado carácter militar, encontrándonos con numerosos expedientes de retiro de agentes jóvenes con sobrada experiencia en el Cuerpo.  Los cuales en su mayoría y de manera casual, se han visto involucrados de una manera u otra en la realización de actividades asociativas o sindicales. Desde luego y como se suele decir en ajedrez, a veces hay que sacrificar a un peón para matar a un Rey y no hay mejor manera que ir asesinando uno a uno a los peones que se dedican a realizar actividades reivindicativas, para cercenar de una vez por todas la cabeza del Rey. “El movimiento reivindicativo de la guardia civil”.

Desde este humilde blog (como a mi me gusta decir), pero que me consta que leen personas muy ilustradas dentro del marco parlamentario y gubernamental, pido y exijo JUSTICIA. Simplemente la misma que se ha tenido con la UMD y dirijo mis palabras, no solo a la Ministra de defensa; sino también a la de Igualdad.

Excmas. Sras. Ministras con todo mi corazón les pido lo mismo sencillamente que ya han concedido a otros Cuerpos, que no es otra cosa que el de podernos sentir también ciudadanos con derechos.

martes, 23 de febrero de 2010

"EL PENSIONAZO", UN VERGONZOSO RECORTE SOCIAL II-CONTINUACIÓN

Ahora que parece que se ha puesto de moda hablar de pensiones y del famoso "Pacto de Toledo", el cual muchísimos ciudadanos de este país no sabían ni que existía. En este tiempo en el que han puesto de manifiesto maravillosas y populistas arengas sobre la defensa de los derechos de los trabajadores por parte de los sindicatos de clase. En un momento coyuntural y apropiado para que el Gobierno jure y perjure que no se hará ningún recorte social sobre las pensiones, sin llevar las mismas a debate en el Pacto de Toledo, sucrito por todos
los Agentes Sociales de este País. Ahora y en este mismo lugar o blog, he de decir que el Gobierno miente descaradamente y con bochornosa nocturnidad y alevosía.

Podría alargar mi pequeña intervención entrando a debatir las palabras de unos y otros, pero simplemente mantendré mi alegato sobre una entrada anterior a mi blog; sobre el denigrante recorte social, decretazo (como le gusta decir a nuestro Presidente de Gobierno) ó pensionazo, como fue calificado por algunos en su momento, entre ellos el que suscribe.

Mi entrada es de fecha 9/11/2009 y habla precisamente sobre el anterior recorte social que han sufrido las pensiones de clases pasivas, entre las que se encuentran las pensiones de guardias civiles, policías, militares, etc y sobre las que curiosamente existe un recurso de constitucionalidad presentado por un partido político de la oposición y sobre cuyo decretazo no se ha manifestado físicamente ningún sindicato, ni partido político alguno. Por ello me pregunto si además de no importar a los partidos que gobiernan las fuerzas y cuerpos de seguridad en activo, tampoco les importan sus viudas, minusválidos y huérfanos. Se me revuelve el estçómago cuando veo este tipo de injusticias sociales, las cuales siempre recaen sobre aquellos a los que los políticos se les llena la boca de alabar su trabajo.

Dejaré de nuevo mi entrada de fecha 9/11/2009 como recordatorio al Sr. Presidente de Gobierno sobre su manera tan descarada de mentir y para que sepa que este decretazo, el cual fue realizado al margen del Pacto de Toledo y generando en un colectivo ya de por si desfavorecido, un humillante recorte social.

Aunque parezca completamente increíble, es cierto. De nuevo se ha vuelto a tumbar una proposición del Partido Popular, que pretendía acabar con la medida vergonzosa que aprobó el Gobierno en los Presupuestos General del año 2009, donde las pensiones de jubilación o retiro por incapacidad permanente para el servicio o inutilidad, que afectan a numerosos guardias civiles, se vieron recortadas hasta un 25 por ciento desde el 1 de enero de 2009.



Esta medida de recorte social, choca frontalmente y de manera muy peligrosa con el discurso que mantiene habitualmente el Gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero y el propio partido socialista. No deja de ser un engaño manifiesto hacia un Cuerpo de Seguridad tan castigado habitualmente por cualquier reforma legislativa y demuestra una vez más, las graves carencias por las que atraviesan los guardias civiles y su espectacular discriminación frente a otros Cuerpos de Seguridad.


Mientras esta medida que pretendía suprimir la citada discriminación era tumbada por el Partido Socialista en el Congreso, sin embargo si se preocupaba de meter una enmienda con la connivencia del PNV para modificar la Ley General de la Seguridad Social para que incluya al personal de la Ertzaintza entre los colectivos a los que se les aplica el Régimen Especial de cotizaciones a la Seguridad Social, reconociéndoles el derecho al anticipo de la edad de jubilación. Quiero decir sobre esto que me parece muy bien todas las mejoras que se produzcan en el resto de los Cuerpos de Seguridad (cuantas más mejor), pero con lo que no puedo estar de acuerdo, es que siempre seamos “la cenicienta de las policías españolas), sufriendo discriminaciones sucesivas y con grave alevosía y nocturnidad, frente a otros Cuerpos.


Somos y lo digo muy claramente para que se me entienda, la policía peor pagada, la que menos recursos tiene y la que prácticamente no goza de ningún derecho social reconocido para cualquier ciudadano.


No se puede esconder este tipo de recortes sociales, en unas disposiciones adicionales, como pasó en los anteriores presupuestos generales. Como tampoco se puede engañar de manera tan humillante diciendo a los guardias civiles, que el Gobierno lucha por los derechos sociales de los guardias civiles. Mientras que exista este tipo de medidas anti-sociales con los guardias civiles, este es el pago que entendemos como nómina por nuestra profesionalidad. Lo que quiere decir que para el Gobierno, los guardias civiles somos un 0zetapero.


Si el Gobierno quiere que los guardias civiles empecemos a creer un mínimo en él, deberemos empezar de una vez por todas, a ver movimientos reales en defensa de este colectivo. El Gobierno debe empezar a mover ficha de una vez por todas. Y no puede basar su discurso de nuevo en la ambigüedad, ni ocultar su falta de interés y preocupación por los guardias civiles en una crisis estatal.


En sus manos este Gobierno tiene una deuda histórica con este Cuerpo y ya que han cometido semejante barbaridad, que sume a los guardias civiles en una nueva discriminación, si no saben como reconciliarse con los guardias civiles, se lo digo claramente: supriman este vergonzoso pensionazo, o bien en su defecto dicten las medidas pertinentes, para que sólo se aplique para aquellos cuya baja que motive el retiro, sea única y exclusivamente a partir del 2009, pero nunca para aquellos que ya estaban de baja antes del 1 de enero de 2009.


Desde mis humilde blog, pido a los grupos políticos que corrijan esta barbaridad y este nuevo ataque a los guardias civiles y doy las gracias a partidos como el PP y UPYD por seguir luchando contra esta nueva injusticia social. A su vez pido desde lo más profundo de mi corazón a los sindicatos que no consientan esta vergonzosa injusticia social, que atenta gravemente contra cualquier medida social y dejen al margen sus ideas políticas y de una vez por todas se enfrenten a la misma como garantes de los derechos de los trabajadores. Las palabras y las promesas ya no nos valen, necesitamos hechos y ahora más que nunca.


Como decían en un artículo: este recorte social puede tener efectos importantes en cuerpos de policías, guardias civiles, las Fuerzas Armadas, entre profesores de cuerpos docentes (donde se multiplican las bajas por enfermedades psicológicas, que pueden llegar a ser consideradas permanentes) e incluso entre funcionarios del sistema sanitario.


Los guardias civiles estamos hartos de prometer a nuestros hij@s que pronto podremos comprarles lo mismo que nuestros Cuerpos hemanos les compran a sus hij@s. Estamos cansados de ver como pasamos de manera apurada los meses, mientras todo el mundo se enorgullece de nuestra labor. Señor Presidente del Gobierno. Soy Guardia Civil y como Guardia Civil les digo que de buenas palabras nuestras familias no comen.