miércoles, 14 de octubre de 2009

PEQUEÑAS REFLEXIONES SOBRE EL TERRORISMO I




Como prometí (aunque la solicitud por parte de Obama de guardias civiles a Afganistan ha retrasado mis pequelas reflexiones), os hago algunas personales.

La llamada a la unidad de los ciudadanos, contra el terrorismo, se hace cada vez más fuerte y se ha renovado con vehemente anhelo. Resuena con fuerza cada vez mayor en la mente de aquellos que de una vez por todas quieren ver el final del fenómeno terrorista en España, especialmente en aquellos, que sin hacer apología política de uno u otro partido, quieren ver a España libre de esa lacra.
El valiente testimonio de tantos mártires de nuestro siglo, pertenecientes a todos los ámbitos sociales, infunde nuevo impulso a la llamada y recuerda la obligación de acoger y poner en práctica su labor, en especial al mundo político. Estos ciudadanos de a pié, son la prueba más significativa de que cada elemento de división se puede trascender y superar en la entrega total de todos a la causa de la lucha contra el terrorismo.
Los ciudadanos llaman a todo el mundo político a la unidad. Hoy me mueve el vivo deseo de renovar esta invitación, de proponerla de nuevo con determinación. Los partidos políticos y sus seguidores no pueden permanecer divididos, simplemente por un interés electoral. Si quieren combatir verdaderamente el terrorismo, deben profesar juntos la misma idea sobre la finalización del mismo. La corriente pro-terrorista pretende anular su valor, vaciarla de su significado, itentando general y albergar la duda sobre la forma o manera de acabar con el fenómeno, haciendo llegar incluso la idea de que no se puedan albergar, ni perspectivas ni esperanzas, llegando incluso a proponerse como salvaguarda de esa paz. La realidad es otra y cada vez más demandada por la sociedad y no es otra que el camino de la legalidad vigente. Hacer uso de todos los mecanismos constitucionales posibles, para acabar de una vez por todas con los asesinatos. Por ello, la sociedad en general exige a nuestros gobernantes un mayor endurecimiento de las penas, la reforma del código penal y dotar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, de cuantos mecanismos sean necesarios para el desarrollo de su labor.
El apoyo y consenso político debe ser unitario para alcanzar el objetivo común, lo demás son argucias políticas y palabrería sin fondo, que sólo sirven para justicficar los propios intereses de unos y otros.

A nadie escapa el desafío que todo esto supone para los políticos y ciudadanos. Ellos deben aceptarlo. En efecto, ¿cómo podrían negarse a hacer todo lo posible, para derribar los muros de la división y la desconfianza, para superar los obstáculos y prejuicios que impiden el anuncio del final de terrorismo?.
Daría lo que fuera por poder avanzar por el camino difícil, pero tan rico de alegría, de la unidad.. El diálogo y el consenso político y judicial, ha demostrado que ha dado frutos positivos y palpables; esto anima a seguir adelante.

Un saludo y mañana seguiré con mis pequeñas reflexiones

2 comentarios:

Anónimo dijo...

MI ENTRAÑABLE AMIGO Y HERMANO, TE SIGO CON ATENCIÓN, UN ABRAZO:josman

MIGUEL ANGEL LEZCANO dijo...

Es para mi un honor Josman